El caso de Ana Paola, niña que quedó con discapacidad tras una intervención en un hospital privado de la capital, reactivó el escrutinio sobre la vigilancia a establecimientos médicos y los mecanismos de atención a controversias médico-paciente.
La Secretaría de Salud de Tamaulipas informó que, como parte de la estrategia, la Comisión Estatal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (COEPRIS) intensificó reuniones y visitas con propietarios de clínicas y hospitales privados para asegurar el cumplimiento normativo.
En un comunicado oficial, la dependencia estableció: “Para garantizar una atención segura y dar cumplimiento a la normatividad de operación, la Comisión Estatal contra Riesgos Sanitarios (COEPRIS) llevó a cabo una reunión de trabajo con propietarios de clínicas privadas… en donde se pretende otorgar un servicio con calidad a los pacientes.”
El titular de Salud, Vicente Joel Hernández Navarro, añadió: “presentar y socializar un plan de regulación y control sanitario en clínicas y hospitales privados (…) fortalecer la supervisión sanitaria (…) con la intervención de COFEPRIS, la Secretaría de Salud y asociaciones médicas.”
La autoridad precisó que el énfasis está en reforzar la seguridad del paciente y la trazabilidad documental, con actualización de padrón, dictámenes correctivos y herramientas digitales de consulta pública.
De forma textual, el boletín señala que “se intensificaron las actividades de verificación, actualización de padrón de establecimientos y dictámenes correctivos, [y] la implementación de bases de datos y aplicaciones digitales que permitan a usuarios (…) conocer la legalidad y seguridad de los servicios médicos, así como el consentimiento informado bilingüe (inglés-español) para pacientes extranjeros, basado en buenas prácticas internacionales.”
La misma comunicación enmarca estas acciones en un objetivo de largo aliento: “con estas acciones coordinadas y la suma de esfuerzos, se consolida el proyecto de Turismo Médico en Tamaulipas, bajo un esquema seguro y regulado, con transparencia gubernamental y corresponsabilidad médica.”

¿Qué le pasó a Ana Paola?
La información del caso ubica el hecho a finales de diciembre, cuando la familia acudió al hospital privado para una cirugía posterior a una fractura sufrida en periodo vacacional.
Después del procedimiento, la niña presentó daño neurológico severo, con pérdida de la visión y limitación motriz, de acuerdo con lo expuesto por su familia ante instancias sanitarias y jurisdiccionales.
Desde entonces, la controversia escaló por dos vías institucionales: por un lado, la vigilancia sanitaria y la conciliación/arbitraje médico; por el otro, el trámite judicial civil, cuyas actuaciones públicas pueden consultarse en las Listas de Acuerdos del Tribunal Electrónico del Poder Judicial de Tamaulipas, sin que esa publicidad implique la revelación de datos clínicos ni la valoración de fondo del asunto.
En el plano de la resolución de controversias médico-paciente, el Estado cuenta con la Comisión Estatal de Conciliación y Arbitraje Médico (COESAMED), cuyo portal oficial establece ubicación y vías de contacto para iniciar procedimientos de orientación, conciliación o arbitraje. A nivel federal, la Comisión Nacional de Arbitraje Médico (CONAMED) recuerda que las personas usuarias “pueden presentar una queja por probables actos u omisiones derivados de la prestación del servicio médico” para su análisis y eventual conciliación.
El marco jurídico local —Ley de Conciliación y Arbitraje Médico para el Estado de Tamaulipas— define que es de “orden público, interés social y de observancia general” y tiene por objeto “fijar los lineamientos a que deberán ajustarse los procedimientos de conciliación y arbitraje médico” y “establecer las bases generales para la organización y funcionamiento de la Comisión Estatal.”
Madre de Ana Paola denunció negligencia médica
La madre de Ana Paola ha sostenido ante las autoridades que su hija quedó con daño neurológico tras la cirugía y ha exigido la entrega íntegra del expediente clínico y el avance de las diligencias. Esas manifestaciones constan en los trámites formalizados en las instancias competentes y seguirán el cauce procesal correspondiente.
“Nos aseguraron que era una operación de rutina, que en 3 días estaría en casa para iniciar el periodo de recuperación de sus piernas y en un mes estaría caminando de nuevo. No se percataron a tiempo, porque sus aparatos no funcionaban correctamente, por cual actuaron después de más de 15 minutos tiempo suficiente para provocarle el daño que ahora tiene ya que no tenía oxígeno su cerebro”, denunciuó la madre de la menor.
Juez congela cuentas de La Salle por presunta negligencia
El Juzgado Primero de Primera Instancia en Materia Civil de Tamaulipas ordenó el embargo de una cuenta bancaria a nombre de Servicios de Salud Gamma, S.A. de C.V., empresa propietaria del Hospital La Salle de Ciudad Victoria, como parte del proceso derivado de la denuncia por presunta negligencia en agravio de Ana Paola.
De acuerdo con la narrativa presentada por la familia en el expediente, la menor sufrió daño neurológico con pérdida de la visión y hoy requiere el uso de silla de ruedas, tras una cirugía practicada por una fractura en las piernas. Sus familiares han solicitado que el caso avance en las instancias competentes y que se determinen responsabilidades y sanciones conforme a derecho.
Los deudos consideraron la medida judicial un primer paso dentro del procedimiento en curso y reiteraron que persisten sus demandas para que se esclarezcan los hechos y se imponga, en su caso, la sanción correspondiente a quienes resulten responsables.
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