Redacción EB*
Al filo de acabar los festejos por el bicentenario de Tampico, la historiadora María Luisa Herrera Casasús ha lanzado una nueva teoría al debate sobre el significado del nombre Tampico, por su origen en la lengua indígena tenek.
Al cerrar su ponencia en el 270 aniversario de la fundación de Tampico Alto, la experta aseguró que Tampico no significa “lugar de perros de agua”, ni “lugar de perros” sino “lugar por donde huyeron”.
“Si después de aquí me linchan, ni modo, esa es mi teoría”, dijo la escritora e investigadora de la región Huasteca.
Herrera Casasús recordó que el padre Carlos González Salas interpretó, de acuerdo con su conocimiento, la toponimia de Tampico. Sin embargo, ella decidió indagar sobre el mismo sentido para avivar la discusión histórica y lingüística.
Para ahondar en su hipótesis, la historiadora comentó que “Tampico fue fundado mucho tiempo antes de que llegaran los españoles con perros”.
“En Tampico no había perros, había nutrias, pero más había manatíes, lo que sería más notorio que los mencionaran”, explicó.
Sobre el lenguaje, detalló, que las palabras para nutria en tenek son Esen o Jatso, por lo que Tampico se hubiera escrito Tamesen o Tamjatso.
“Oyeron compañeros, limpien bien las orejitas”, dijo María Luisa Herrera a los cronistas huastecos que la acompañaban en el panel por la celebración a Tampico Alto.
La historiadora prosiguió explicando que Tampico significa “lugar por donde huyeron” y se pronunciaba Tampicoc, con una C al final.
“Fray Bernardino de Sahagún informa que según los códices, por el río Pánuco entró Quetzalcoatl, y partieron por donde habían venido, llevando consigo sus dioses, lo que da sentido al nombre de Tampico”, expuso.
Fray Andrés de Olmos anotó en sus registros que llegó a un sitio que se llamaba Tampico en 1521, “no habla de pueblo indígena, sino de una región”, sostuvo la cronista emérita del norte de Veracruz.
Para profundizar en su conclusión comparó otros nombres de la zona:
Estero de Tamacuil, en tenek, significa “Donde se brinca el agua”.
Tamós es “lugar de tres”.
Tancol significa, “lugar donde se acabó”.
El antiguo nombre de Pueblo Viejo, según Manuel de Dios y Silva, es Tamalab, que significa “lugar donde habita el señor”.
Los cronistas Eliseo Calles Ramírez, de Tampico Alto; Martín Pérez Sanmartín, de Pueblo Viejo; Francisco Castellanos Saucedo, de Altamira; Josué Picazo, de Tampico y Luis Enrique Pérez, de Pánuco, escucharon la hipótesis de Herrera Casasús que representa un giro a la profundo en pleno auge superficial local por la historia y la identidad.
Debate añejo
La polémica por el significado de Tampico es añeja. La decisión de los símbolos y las interpretaciones lingüísticas que dan identidad local ha ido y venido entre expertos en historia y empresarios.
En 1973 el cabildo de Tampico a petición de la Cámara de Comercio y de la Comisión de Turismo municipal aprobó que del escudo se quitaran a los perros y se colocara nutrias. Este hecho generó discusión polémica por el origen del nombre de la ciudad.
El primer cronista de Tampico, Antonio Martínez Leal, era un convencido de que “Tampico significa “lugar del perro” o “de perros”, de acuerdo a escritos publicados en 1975. La conclusión fue tomada con base en el estudio “Noticias de la lengua huasteca” de Carlos Tapia Zenteno elaborado en el siglo XVIII.
Al respecto, el historiador Enrique Ortega también elaboró un estudio lingüístico donde expone que los hablantes de tenek decían “hatzo” y no pico a la nutria.
*Con información de Norveracruzanos.com
