Reynosa, Tamaulipas.- A un año de la desaparición de cinco integrantes de Grupo Fugitivo en Reynosa, familiares de los músicos mantienen la exigencia de respuestas completas y justicia, pese a que la Fiscalía de Tamaulipas informó detenciones, datos de prueba y una reconstrucción oficial de los hechos.
El caso volvió a tomar fuerza al cumplirse un año de la desaparición, ocurrida la noche del 25 de mayo de 2025, cuando los músicos salieron para atender una supuesta presentación privada en la colonia Riberas de Rancho Grande y dejaron de responder llamadas y mensajes.
Los integrantes reportados como desaparecidos fueron Francisco Javier Vázquez Osorio, Nemesio Antonio Durán Rodríguez, Livan Edyberto Solís de la Rosa, Víctor Manuel Garza Cervantes y José Francisco Morales Martínez. Todos formaban parte de una agrupación local de música regional que realizaba presentaciones en Reynosa.
De acuerdo con la versión presentada por la Fiscalía estatal en 2025, los jóvenes fueron contactados para tocar en un evento privado y posteriormente interceptados por sujetos armados. Las investigaciones ubicaron su privación de la libertad entre las 22:04 y las 22:20 horas del domingo 25 de mayo.
La Fiscalía sostuvo que, tras ser interceptados en la colonia Riberas de Rancho Grande, fueron llevados a una ladrillera en las inmediaciones de la colonia Aquiles Serdán, donde habrían sido privados de la vida e incinerados. Después, sus restos habrían sido colocados a unos 300 metros del sitio.

En junio de 2025, la autoridad informó que contaba con más de 200 datos de prueba y confirmó la detención de 10 personas relacionadas con el caso. Entre los detenidos se encontraban Brian “O”, alias “Cosmos”; José “C”, alias “El Payaso”; Heriberto “C”, alias “El Burguer”; Lino “B”, alias “El Didi”; Ulises “R”, alias “N40” o “Fayuca”; Alfredo “L”, alias “Panchito”; Alfredo “B”; Fernando “H” y Juan “M”.
Antes de ese informe, autoridades habían reportado la detención de nueve personas presuntamente vinculadas con “Los Metros”, célula del Cártel del Golfo con operación en Reynosa.
Sin embargo, las familias han cuestionado desde el inicio la manera en que se comunicó la versión oficial, así como la identificación de los restos encontrados. En junio de 2025 denunciaron que no habían recibido resultados de ADN antes del anuncio público de la Fiscalía.
“No ha habido ropa, identificación. No hay nada”, reclamó una familiar al cuestionar que se diera por cerrada la identidad de los restos sin que, según su dicho, se les presentaran elementos concluyentes.
Otro de los reclamos fue que las familias se enteraron públicamente de la versión oficial antes de recibir una notificación directa. “Se violaron nuestros derechos al no habernos informado primero a nosotros”, expresó la hermana de uno de los integrantes.
A un año, allegados a las víctimas siguen señalando deficiencias en la investigación y sostienen que muchas búsquedas fueron impulsadas por las propias familias. Deisy Cervantes acusó que gran parte de las acciones para localizar a los músicos no surgieron de las autoridades, sino de los familiares.
Los familiares también han pedido que la Fiscalía General de la República atraiga el caso y han solicitado protección, al considerar que la situación sigue siendo delicada para quienes exigen justicia.
El caso Grupo Fugitivo expuso nuevamente la vulnerabilidad de músicos, trabajadores de eventos privados y familias en una zona marcada por la presencia de grupos criminales. Reynosa, ciudad fronteriza con Texas, ha sido escenario de disputas entre células delictivas, extorsiones, desapariciones y hechos de violencia que golpean a población civil.
Hasta ahora, la versión oficial mantiene que los integrantes fueron asesinados e incinerados, mientras que las familias insisten en que aún faltan respuestas claras sobre peritajes, identificación de restos, líneas de investigación y responsabilidades.
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