Tamaulipas y la antigua Grecia

Crédito: Congreso de Tamaulipas

Catalejos

Opinión por Miguel Domínguez Flores

Los diputados del PAN que votaron ayer para rechazar el matrimonio igualitario en Tamaulipas lo hicieron en sintonía con su ideología conservadora. Aunque haya en sus filas quienes en lo individual puedan apuntar hacia pensamientos más modernos, progresistas, Acción Nacional es el único partido que se reconoce de derecha en el espectro político de la República. 

Allá ellos y sus credos.

Pero en todo caso, la posibilidad de otorgarle a las personas del colectivo LGBTT la posibilidad de contraer matrimonio, no se perdió ayer en la sesión de las comisiones unidas.

La reforma que pudo haber marcado un hito en la historia de los derechos civiles del estado, se murió desde el 22 de febrero cuando a los panistas desde luego, pero también a los morenistas, su aliado de Movimiento Ciudadano y a los priístas, les dio miedo aprobar la dispensa a comisiones del documento.

Alegaron que hacía falta tiempo para revisar la iniciativa que lo único que plantea es homologar los términos del Código Civil para que sea legal el matrimonio entre dos personas del mismo sexo en el estado. Son 11 artículos que se modificarían para eliminar el concepto cuasi religioso de que un matrimonio solo pueda darse entre un hombre y una mujer.

Ese día, solo 5 diputados de Morena votaron a favor de la dispensa: Magaly Deandar, Humberto Prieto, Nayeli Lara, Leticia Vargas y la proponente Nancy Ruiz.

Los demás apostaron por mandarla a las comisiones, donde ayer, otra vez, la mayoría de los legisladores de Morena se abstuvieron, para solicitar que se realizaran foros ciudadanos y seguir discutiendo un tema sobre el cual la Suprema Corte de Justicia de la Nación ya se ha manifestado más de una vez: prohibir el matrimonio igualitario no sólo es discriminatorio, también es inconstitucional.

Vale la pena reconocer que además de un puñado de morenistas, la diputada del PRI, Alejandra Cárdenas puso su voto a favor de dictaminar la reforma propuesta hace más de dos meses para que subiera a la Tribuna.

Los demás, votaron a favor de que al menos en este tema, Tamaulipas se mantenga al margen de la Constitución y de espaldas a un movimiento que como tantos otros, no hace sino luchar por sus derechos.
Más allá de las evidentes consecuencias (durante esta legislatura no se volverá a abordar el tema), ayer también quedó claro que en el estado no hay quien abandere ciertas causas sociales que movilizan a sectores de la población cada vez más amplios.

Quizás porque aún no son temas redituables en el tablero electoral, esta Legislatura, la primera que en algún momento tuvo a un partido de izquierda como bancada mayoritaria, tampoco está dispuesta a meterse a temas como el matrimonio igualitario, la despenalización del aborto; ni hablar de sumarse y contribuir al debate nacional sobre la legalización del uso lúdico de la mariguana.

Ayer, en su argumentación para echar abajo la iniciativa, la diputada panista Lidia Martínez recurrió al concepto de matrimonio de la antigua Grecia “como la unión estable entre un hombre y una mujer”. 
Y fue más allá en su curiosa explicación histórica: “una cosa eran las prácticas sexuales de los ciudadanos… y otra muy distinta la educación de los hijos”.

También dijo que la lucha por los matrimonios igualitarios “no deriva de una demanda social aceptada por la mayoría de los tamaulipecos, sino de una minoría sexual reducida, que busca más que un ejercicio de sus derechos, contrarrestar a su juicio índices de discriminación a través de la figura del matrimonio igualitario”.
Es decir, en opinión de la diputada, los integrantes del colectivo LGBTT no quieren contraer matrimonio porque ese sea su deseo, sino como un pretexto para protestar.

A Lidia poco le faltó para decir que no lo hacen porque quieran casarse, sino por puras ganas de joder.
Este discurso no encontró respuesta alguna en las otras bancadas. Porque tenían los votos necesarios y Morena no presentó la defensa que se esperaría de un partido progresista, la visión de los antiguos griegos sobre el sexo y las relaciones de pareja fue la que se impuso en el Congreso de Tamaulipas este 3 de mayo del 2022.

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