Victoria, Tamaulipas.— El Congreso de Tamaulipas aprobó la minuta de reforma constitucional que reduce de manera gradual la jornada laboral de 48 a 40 horas semanales, con lo que la entidad se sumó al proceso de validación estatal de uno de los cambios laborales más relevantes del actual sexenio. La votación local se dio el 25 de febrero en sesión ordinaria de la LXVI Legislatura, luego de que el proyecto fuera remitido por el Congreso de la Unión.
El dictamen modifica el artículo 123 constitucional para establecer el nuevo límite semanal de trabajo. A nivel federal, la reforma fue aprobada en la Cámara de Diputados con 411 votos a favor y 58 en contra, después de haber pasado previamente por el Senado. El esquema aprobado mantiene la regla vigente de un día de descanso por cada seis trabajados y deja fuera la propuesta de fijar dos días obligatorios de descanso por semana. La implementación será paulatina: arrancará en 2027 y restará dos horas por año hasta llegar a las 40 horas en 2030.
En Tamaulipas, la aprobación se dio por unanimidad, aunque con posicionamientos diferenciados entre bancadas. Desde la oposición, legisladores del PAN, PRI y Movimiento Ciudadano cuestionaron que la reforma no incorpora el esquema de dos días de descanso que detonó buena parte del debate nacional y advirtieron efectos para micro, pequeñas y medianas empresas.
El diputado panista José Schekaibán Ongay sostuvo que el texto no garantiza una mejora plena de las condiciones laborales y señaló riesgos para negocios con alta carga salarial. La diputada priista Mercedes del Carmen Guillén Vicente votó a favor, pero sostuvo que la reforma llegó “tarde” y con un alcance contenido. Por su parte, Juan Carlos Zertuche, de MC, planteó que los beneficios no serán inmediatos y pidió acompañamiento real para pequeñas empresas.
Desde Morena, el diputado Isidro Vargas defendió la minuta en tribuna y acusó que en administraciones anteriores no hubo voluntad para legislar sobre este tema. La bancada oficialista respaldó la gradualidad con el argumento de que permite una transición sin reducción salarial y con margen de ajuste por sectores productivos. Esa defensa coincide con la posición expresada a nivel federal por el oficialismo, que ha presentado la transición escalonada como una fórmula para equilibrar derechos laborales y viabilidad empresarial.
La discusión local se dio mientras el gobierno federal promovía el cambio como parte de una agenda de actualización laboral. La reforma, según la administración federal, impactará al menos a 13.5 millones de trabajadores, aunque estimaciones independientes elevan el universo potencial a más del doble. Analistas han señalado que la gradualidad puede reducir la presión inmediata sobre costos operativos, especialmente en sectores intensivos en mano de obra.
La aprobación en Tamaulipas se realizó, además, en un día de alta actividad legislativa y partidista para Morena. En paralelo, la dirigencia estatal del partido manifestó su respaldo a la iniciativa de reforma político-electoral presentada por la presidenta Claudia Sheinbaum, que contempla reducir 25 por ciento el financiamiento público a los partidos, eliminar los 32 senadores de lista nacional y modificar el esquema de elección de las 200 diputaciones plurinominales. La propuesta federal, sin embargo, ya enfrenta resistencias del PVEM y del PT, aliados indispensables para reunir mayoría calificada.
En el caso de la jornada laboral, el trámite local deja a Tamaulipas dentro del bloque de congresos estatales que ya avalaron la modificación constitucional. El siguiente paso será la integración del cómputo de legislaturas estatales requerido para que la reforma entre en vigor y se definan después, en legislación secundaria y reglas de implementación, los ajustes por sector y los calendarios específicos de aplicación.
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