En el corazón del puerto de Tampico se encuentra el recinto fiscal 289, conocido también como “Terminal 11” o “Muelle de metales”. Operado por Tampico Terminal Marítima S.A. de C.V., empresa propiedad del ingeniero Saúl Vera Ochoa, ahora es escenario de una investigación por “huachicol fiscal”. Un testigo protegido ha vinculado su administración con presuntas operaciones ilícitas y relaciones políticas delicadas.
Durante su declaración, el testigo identificado como “Santo” narró que un almirante le advirtió con claridad:
“…tuviera cuidado con ellos porque estaban trabajando con personas de la delincuencia organizada … y que el dueño o cesionario tenía lazos y muy buena amistad con Adán Augusto López Hernández … no podía hablar por tratarse de las relaciones y personas que eran”.
Estas palabras implican un vínculo directo entre el operador portuario y el senador, sin que hasta ahora exista una respuesta pública del aludido. Tampico Terminal Marítima ha estado a cargo de los muelles 10 y 11 desde 2019 y mantiene adeudos superiores a los 132 millones de pesos con la administración del puerto, según registros de ASIPONA.
El señalamiento cobra mayor relevancia en un contexto donde la Fiscalía General de la República (FGR) ha descubierto que buques cisternas ingresaron a esta infraestructura para descargar millones de litros de combustible de contrabando, etiquetados fraudulentamente como “aditivos”. Estos actos forman parte de una red mayor conocida como huachicol fiscal, que ha provocado decomisos históricos y vinculaciones penales de alto perfil.
Huachicol fiscal en la mira federal
La FGR desarticuló una red comandada por el vicealmirante Manuel Roberto Farías Laguna, involucrada en el contrabando de 10 millones de litros de diésel solo en Tampico, con un daño fiscal estimado en más de 97 millones de pesos, y posiblemente cercano a los 177,000 millones al año.
El muelle operado por Vera Ochoa aparece en la investigación por ser uno de los puntos donde atracaban los buques para descargar combustible ilícito —una actividad facilitada, según testimonios, por alguien conocido como “Capiterucho”, quien coordinaba estos arribos junto con ASIPONA.
Política y negocios entrelazados
El nombre de Adán Augusto López Hernández aparece en la carpeta judicial no como investigado, pero sí como parte de las relaciones de poder mencionadas por testigos. Hasta ahora, el senador no ha emitido una respuesta pública sobre estas acusaciones.
La investigación sobre huachicol fiscal en el puerto de Tampico adquiere nuevas dimensiones con esta conexión: un empresario con deuda millonaria, una advertencia estructural por parte de un almirante y un senador del círculo cercano al poder en el centro del escenario político. Mientras las indagatorias continúan, ElefanteBlanco seguirá el hilo de esta trama que mezcla infraestructura, crimen y política, hasta donde alcance la transparencia institucional.
También te puede interesar: Capitán hallado muerto en el puerto de Altamira no tiene vínculo con huachicol: FGR
