El presidente de los productores de masa y tortilla en Tamaulipas, José Enrique Yáñez, informó que las tortillerías del estado han decidido mantener el precio del kilogramo intacto, a pesar de enfrentar costos crecientes en insumos como maíz, harina, refacciones, aceites y fletes. Detalló que esta decisión responde a un acuerdo a nivel nacional que busca estabilizar este producto básico y, si las condiciones lo permiten, incluso reducir su costo en un 5% en un futuro próximo.
En la zona sur del estado, especialmente en Tampico, el precio del kilo de tortilla se ubica en 28 pesos, uno de los más altos del país, mientras que en otras regiones de Tamaulipas oscila entre 25 y 28 pesos. Esta situación contrasta con el precio promedio nacional, que ronda los 23.87 pesos por kilo.
Los tortilleros del estado insisten en que este equilibrio de precios se sostiene gracias a su voluntad de absorber los aumentos, y no trasladarlos al consumidor. Sin embargo, reconocen que esta estrategia limita significativamente sus márgenes de ganancia y pronostican que cualquier futura alza dependerá de factores externos como el clima adverso o el incremento global de los insumos y energéticos.
El contexto nacional agrega otra capa de complejidad: algunas regiones del país han visto ajustes en el precio de hasta 1 peso por kilo tras más de dos años sin cambios. Esto refleja la fragilidad en los márgenes y la presión constante del entorno económico.
A pesar de los desafíos financieros y el aumento en los costos operativos, los productores de tortillería en Tamaulipas han logrado mantener estable el precio del kilo de tortilla mediante un acuerdo solidario a nivel nacional. No obstante, el precio actual sigue siendo más alto que el promedio nacional y refleja la tensión que enfrenta el sector. Se mantiene la expectativa de que, si las condiciones mejoran, podría ejecutarse una reducción en el futuro. Por ahora, los tortilleros siguen equilibrando sus finanzas sin trasladar nuevos costos al consumidor.
También te puede interesar: Tamaulipas perdería 37% de su cosecha de sorgo por la sequía
