Las intensas lluvias asociadas a la tormenta tropical “Barry” siguen generando estragos en varias regiones de Tamaulipas, donde al menos siete carreteras y caminos rurales permanecen cerrados debido a inundaciones, derrumbes y daños en la superficie de rodamiento. La Vocería de Seguridad del Gobierno del Estado confirmó que las afectaciones se concentran principalmente en municipios del centro y sur del estado.
Uno de los puntos más críticos es la carretera Llera–Ciudad Victoria, cerrada a la altura del kilómetro 133 por inundación y desgajamiento de tierra.
De igual forma, el tramo González–Zaragoza está bloqueado en el kilómetro 10, zona donde se ha registrado acumulación de agua superior al nivel de la carpeta asfáltica. Personal de la Guardia Estatal de Apoyo Carretero comisionado a la Estación Segura Escandón acudió para brindar seguridad perimetral y prevenir accidentes vehiculares.

“González, #Tamaulipas.- Debido al quiebre del pavimento a la altura del kilómetro 36 la Carretera Federal 81 Zaragoza-González permanecerá cerrada durante este martes”, úblicaron las autoridades en redes sociales.
En el municipio de González, también se reporta cierre total en los kilómetros 11 y 36 de la vía hacia Llera, mientras que en la región de Xicoténcatl quedaron incomunicadas las rutas que conectan con los ejidos Emiliano Zapata, El Azúcar y Brownsville, por la crecida de arroyos y desbordamiento de ríos. En Gómez Farías, se encuentra aislado el ejido La Esperanza, donde brigadas de Protección Civil han tenido que ingresar por caminos alternos para entregar víveres.

Además, en la carretera Tampico–Mante, uno de los accesos más transitados del sur del estado, el kilómetro 13 permanece intransitable debido a escurrimientos que colapsaron parte del asfalto y mantienen atrapados a vehículos de carga.
Ante el riesgo para la población, el gobierno estatal mantiene activo el Plan DN-III-E, con apoyo de la SEDENA, la Guardia Nacional y los cuerpos municipales de Protección Civil. Más de 300 personas fueron evacuadas en el poblado El Limón, en El Mante, tras el desbordamiento del río Guayalejo.
En otros puntos, como el municipio de González, el alcalde Miguel Alejandro Zúñiga Rodríguez participó directamente en acciones de rescate, incluyendo la asistencia en el parto de una mujer que no pudo ser trasladada a tiempo por las condiciones del camino.
Las autoridades estatales han hecho un llamado urgente a no circular por caminos afectados, mantenerse atentos a las indicaciones de Protección Civil y seguir rutas alternas previamente verificadas. Se ha reiterado que no se debe cruzar ríos, arroyos ni zonas con acumulaciones de agua, ya que pueden representar un riesgo mortal.

De igual manera, se mantiene activo el monitoreo en zonas urbanas como Tampico, Ciudad Madero y Altamira, donde la COMAPA Sur realiza labores preventivas en drenajes pluviales, exhortando a la ciudadanía a no levantar tapas de alcantarillas para evitar taponamientos.
El secretario estatal de Recursos Hidráulicos, Raúl Quiroga Álvarez, declaró que la magnitud de las precipitaciones ha rebasado la capacidad de la infraestructura existente. Añadió que el gobierno estatal trabaja ya en un proyecto ejecutivo para iniciar, en 2026, obras de control hidráulico en puntos clave como la laguna del Chairel, el río Pánuco y el sistema lagunario del sur.
“Estas lluvias serán cada vez más frecuentes. Necesitamos soluciones de largo plazo que involucren a la Federación y a los municipios”, puntualizó.
Tamaulipas enfrenta una de las emergencias más complejas del año por lluvias, con siete vías terrestres cerradas, decenas de comunidades afectadas y una población que depende de la capacidad de respuesta de los cuerpos de auxilio. Mientras las autoridades atienden la contingencia, crece el consenso sobre la urgencia de una inversión estructural para prevenir futuras crisis climáticas.

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