El rechazo a la prohibición de comida chatarra en las escuelas durante la celebración del Día del Niño ha escalado en varios estados del país, incluido Tamaulipas, donde padres de familia, maestros y cooperativas escolares expresaron su inconformidad ante lo que consideran una medida “excesiva” y sin planeación por parte de la Secretaría de Educación Pública (SEP).
La medida, parte de la estrategia federal “Vida Saludable”, restringe el ingreso de alimentos ultraprocesados como pastel, golosinas y refrescos a los planteles educativos, incluso en días festivos. Sin embargo, asociaciones como la Unión Nacional de Padres de Familia (UNPF), encabezada por Israel Sánchez Martínez, han calificado esta política como “desconectada de la realidad” y una amenaza al disfrute tradicional de los niños en fechas especiales.
“Una fiesta sin pastel ni dulces no es una celebración típica. Queremos que nuestros hijos coman mejor, sí, pero también que disfruten. Falta planeación, alternativas y comunicación con la comunidad escolar”, declaró Sánchez.
Rechazan en Tamaulipas «censura» a la comida chatarra
En municipios como Reynosa, Altamira y Matamoros, directores de escuelas públicas confirmaron haber recibido instrucciones estrictas por parte de autoridades educativas para impedir el ingreso de alimentos no autorizados, lo que ha generado molestia entre padres que planeaban cooperativas o convivencias.
En Ciudad Madero, padres de al menos tres primarias organizaron celebraciones “fuera de las instalaciones” con dulces y refrigerios, mientras que en Nuevo Laredo algunas asociaciones de padres formalizaron quejas ante supervisores escolares por la falta de orientación sobre qué sí puede llevarse como alternativa.
Además, cooperativas escolares que dependen en parte de la venta de productos populares como botanas, jugos y refrescos han denunciado caídas en ingresos de hasta 60%, lo que ha afectado recursos destinados a material didáctico y actividades extracurriculares.
La SEP no ha emitido una respuesta específica sobre los reclamos en Tamaulipas, pero ha defendido públicamente su estrategia afirmando que el objetivo es proteger la salud infantil a largo plazo. A pesar de ello, expertos en educación y salud señalan que la prohibición sin estrategias de sustitución ni involucramiento comunitario puede ser contraproducente.
Israel Sánchez reiteró que la UNPF no está en contra de promover hábitos saludables, pero sí de “medidas unilaterales, sin alternativas viables y sin considerar el contexto real de las escuelas públicas”.
En tanto, padres y maestros en Tamaulipas anticipan que si la SEP no flexibiliza la normativa o no ofrece lineamientos claros, la inconformidad aumentará en los próximos eventos escolares del ciclo 2024-2025.
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