El descaro, el escándalo

El Kiosko

Opinión por Héctor Garcés

¿Cómo es posible que en el conteo del pasado domingo hayan desaparecido, como si fuera un truco de magia, más de 20,000 votos que eran favorables al morenista Américo Villarreal Anaya?

¿Cómo es posible que no se hayan contado bien los votos el 5 de junio? ¿Cómo es posible que eso suceda en un proceso supuestamente democrático?

Eso, en cualquier otro estado del país, hubiera sido un escándalo, pero como es Tamaulipas muchos, la gran mayoría, guardan silencio, se quedan callados.

Eso debería ser noticia a nivel nacional, pero no lo será. ¿A poco creen que el ultra calderonista Ciro Gómez Leyva denunciará en su noticiario radiofónico y televisivo que no se contaron más de 20,000 sufragios a favor del candidato de Morena a gobernador en tierras tamaulipecas? Por supuesto, no lo hará…

Lo que sucedió el 5 de junio en Tamaulipas fue un descarado intento de fraude electoral perpetrado por la coalición integrada por PAN, PRI y PRD.

La compra del voto fue denunciada a lo largo y ancho del estado, desde el Río Bravo hasta el Río Pánuco. Por poner una ‘palomita’ a favor de la alianza ‘Va por Tamaulipas’ se dieron 500 pesos. Para comprobar que se había votado de esa forma, se pedía la fotografía y (lo más grotesco de la acción fraudulenta) el folio de la boleta electoral.

Miles de ciudadanos aceptaron la dádiva, vender su voto a cambio de 500 pesos. Pero, tras el recuento, se comprobó la reacción de mucha gente al intento de fraude: primero tomaron la foto que les pedían y recortaron el folio de la boleta, pero… luego anularon el voto al cruzar con una ‘x’ el nombre del candidato de la coalición ‘Juntos hacemos historia’.

El recuento de los votos en Tamaulipas exhibió el intento de fraude electoral. Una descarada y cínica estrategia que finalmente fracasó porque fueron 730 mil personas las que decidieron dar su sufragio y su respaldo al proyecto político de la Cuarta Transformación.

Con esos 730 mil sufragios, Américo Villarreal Anaya se convierte en el candidato a gobernador más votado en la historia del estado al superar con 9 mil votos la votación alcanzada por Francisco García Cabeza de Vaca hace 6 años.

De esta forma, el doctor deberá recibir su constancia de mayoría, que lo acredita como ganador de la elección por la gubernatura, en el transcurso de mañana. El documento lo recibirá de manos del presidente consejero del Instituto Electoral de Tamaulipas (Ietam), Juan José Ramos Charre.

Tras ser reconfirmada su victoria, incluso, con una mayor cantidad de votos, Américo Villarreal ofreció ayer un mensaje a los tamaulipecos a través de las redes sociales.

Lo primero que dijo fue que el triunfo de Morena es irreversible. Comentó que a partir del primero de octubre la Cuarta Transformación gobernará Tamaulipas. Agradeció la valentía y la lealtad de todos los ciudadanos que defendieron la victoria.

Los números son muy importantes para dejar en claro muchas cosas. Morena y su candidato, hoy virtual gobernador electo, ganaron con 88 mil 304 votos de ventaja sobre el aspirante de la coalición PAN, PRI y PRD. Se reitera: fueron 88 mil 304 votos de diferencia (y no 100 mil como algunos supuestos ‘especialistas’ llegaron a decir).

En otras palabras, la diferencia entre Américo Villarreal y César Verástegui fue finalmente de 6.07 por ciento.

El doctor, con sus 730,712 sufragios obtuvo el 50.18% de la votación total, mientras que el ‘Truco’, con 642,408 votos, alcanzó el 44.11%.

Como se darán cuenta, resulta que al candidato de la coalición conformada por panistas, priistas y perredistas también le aparecieron 14,164 votos en el recuento.

Un buen número de esos sufragios aparecieron en los Distritos 16 y 17, con cabeceras en Xicoténcatl y El Mante… lugares donde también se superó por mucho el promedio porcentual de participación ciudadana, lo que ha sido una sospechosa constante en este sexenio a favor de Acción Nacional.

Con un recuento que reconfirmó y amplió la victoria del morenista Américo Villarreal, el panista César Verástegui debería salir ante los tamaulipecos y reconocer su derrota. Es hora de actuar con dignidad frente a la historia.

Por su parte, el gobernador Francisco García Cabeza de Vaca debería felicitar al doctor por su triunfo y, además, comenzar a preparar el proceso de entrega-recepción de la administración estatal tal como lo establece la normatividad.

Eso es lo que dicta el protocolo de la democracia. Eso es lo que debe suceder para comenzar una nueva etapa en Tamaulipas.

Y para cerrar

En lugar de que Marko Cortés se desmarque de ese cadáver político en que se ha convertido Alejandro Moreno, ‘Alito’, el panista aparece justo a un lado del devaluado, desprestigiado y corrupto presidente nacional del PRI. ¿Qué tal?

Va de nuez: el PAN no tiene por qué cargar con los pecados del PRI. ¿Hasta cuándo lo entenderán los blanquiazules?…

¡Ya dejen de obedecer a Claudio X. González!

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