En este 2025, Tamaulipas se mantiene con uno de los niveles más altos de delitos no denunciados en México. Según la Encuesta Nacional de Victimización y Percepción sobre Seguridad Pública (ENVIPE), el estado registra una “cifra roja” del 97.2%, es decir, que 97 de cada 100 delitos que ocurren no son llevados a denuncias formales. Este porcentaje marca un récord histórico y evidencia una profunda desconfianza entre la población hacia los mecanismos de justicia.
Este indicador ha ido al alza en la última década. En 2014, la cifra negra era de 91.9%, mientras que en 2020 ya había escalado a 93.9%. La tendencia muestra que cada vez más víctimas optan por no acudir ante el Ministerio Público, por temor, desilusión o rechazo institucional.
Frente a este fenómeno, el sector privado ha hecho un llamado urgente a que la ciudadanía rompa el silencio, especialmente en casos de extorsión, delito estructural que concentra uno de los niveles más elevados de impunidad.
Extorsión, el delito más “invisible”
En Tamaulipas, la extorsión presenta una cifra negra todavía más grave que el promedio general. Solo 0.6 % de los casos denunciados son investigados formalmente en la entidad. Esto significa que de mil actos extorsivos cometidos, apenas seis llegan a abrir una carpeta de investigación.
Las cifras reflejan un aumento: entre 2023 y 2024 la cifra negra en extorsión pasó del 98.7% al 99.4%. En otras palabras, la mayoría los afectados no denuncian y los pocos casos denunciados rara vez se investigan.
“Tamaulipas es el segundo estado con la mayor cifra negra en extorsión, ya que solo se investiga el 0.6% de los casos”.
Este tipo de impunidad convierte la extorsión —sobre todo en municipios fronterizos y de alta inseguridad— en una herramienta silenciosa de control territorial para grupos delictivos.
Para atacar esta invisibilidad del delito, se han impulsado espacios de coordinación entre autoridades y ciudadanos. En Tamaulipas, ya existe la modalidad de Denuncia Anónima (línea 089) con el fin de facilitar que víctimas informen sin temor a represalias o exposición.
La Fiscalía General estatal también habilitó una plataforma digital de denuncias, que permite interponer quejas desde un dispositivo con internet, para delitos como extorsión, fraude, robo y otros.
Las cámaras empresariales han defendido que denunciar no solo es un acto ciudadano, sino una estrategia colectiva contra la impunidad estructural. En asambleas recientes, líderes del sector productivo señalaron que el silencio colectivo fortalece el poder criminal.
En el último quinquenio, Tamaulipas también destacó por ser uno de los estados donde menos se denuncian delitos de alto impacto, incluso cuando las tasas de homicidio, robo y agresiones muestran incrementos locales. Algunas ciudades como Reynosa y Ciudad Victoria concentran gran parte de la incidencia delictiva.
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