María Fernanda Lattuada / Elefante Blanco
Tras el anuncio de la construcción de un hotel, un acuario y un parque en la laguna del Carpintero, la defensora del medio ambiente, Miriam Huberman Muñiz, señaló la obligación de las autoridades tamaulipecas de proteger y respetar el manglar de la laguna.
Grupos de ambientalistas han activado la observación de este megaproyecto que consideran en contra del derecho a un medio ambiente sano, al ser una zona “más valiosa que cualquier hotel”, afirmó Huberman, quien participó en la defensa de la laguna del Carpintero en 2013.
Hace un lustro, la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) ordenó la protección constitucional del manglar de la laguna, derivado de la lucha legal contra el proyecto “Parque Temático Ecológico Laguna del Carpintero”, que se inició sin contar con un Manifiesto de Impacto Ambiental (MIA).
Sin embargo, Huberman Muñiz teme que esta vez las autoridades tamaulipecas “hayan aprendido de los errores” y que logren establecer dicho desarrollo económico.
“Por ley cualquier tipo de construcción en cualquier lugar requiere de un Manifiesto de Impacto Ambiental. En el 2007 y 2013, años en que se intentó construir hoteles, no hubo e hicieron uno después que estaba mal […] El problema es que los gobiernos aprenden. Entonces para el caso de la feria sí hicieron un manifiesto que tampoco estaba bien, que tampoco cumplía con todas las cosas, pero no pudimos intervenir de la misma manera […] Ahora, claro que van a sacar un manifiesto”, detalló la defensora del medio ambiente.
El proyecto de construcción de un hotel Sheraton, de la firma Marriot, con un acuario y un parque ha ido madurando desde inicio de 2023, en distintas reuniones con el gobernador de Tamaulipas, Américo Villarreal Anaya, el alcalde Jesús Nader, y los propietarios de Grupo Sooper.
A finales de mayo, el representante del consorcio empresarial y arquitecto, José Serur, confirmó la intención de ocupar el lado noreste del cuerpo de agua, por lo que pidieron el comodato del espacio a cambio de invertir 25,000,000 de dólares.
El jueves 1 de junio, durante la rueda de prensa en la visita del presidente Andrés Manuel López Obrador, el mandatario de Tamaulipas informó ligeros detalles, por primera vez, de este proyecto. Argumentó que la construcción se llevaría a cabo en una zona donde no hay mangle y que ya se estaban iniciando los estudios ambientales.
Pero para Miriam, es errónea la ideología de desarrollo y de destrucción de la naturaleza ya que los humedales costeros en zonas de manglar, además de estar protegidos por la NOM-022 de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (SEMARNAT), son fundamentales para ciudades como Tampico.
“Estamos en un sistema de pensamiento que considera que la naturaleza no vale nada y en cambio todo el desarrollo entrecomillado es lo importante, cuando si no tenemos medio ambiente sano nadie va a poder vivir […] que la naturaleza existe para dominarla. Entonces se considera que si la zona está vacía, aunque tenga mangle, hay que construir. Todo tiene que ver con una visión europea, colonialista”, agregó.
Sobre el mangle, Huberman enfatizó que se trata del mejor aliado que puede tener un ser humano ya que, en proporción con su tamaño, produce más oxígeno, capta más dióxido, absorbe elementos químicos pesados y sal, además de que para Tampico, por su posición geográfica, los mangles funcionan como barrera para evitar la entrada de huracanes.
“¿Cómo vas a sustituir esas cosas con un centro comercial o un acuario? […] Tenemos el derecho a un medio ambiente sano y un humedal costero con manglar es intocable. ¿Que si quieren construir? no estamos en contra de que construyan, pueden construir en donde hay tierra firme”, insistió.