Seguridad, economía y apoyos sociales: Los datos engañosos y verdaderos de AMLO en su IV Informe

Crédito: Gobierno de México

Samedi Aguirre, Siboney Flores, Arturo Daen, Lucero Méndez y Óscar Nogueda / Animal Politico

El presidente Andrés Manuel López Obrador presumió durante su Cuarto Informe de Gobierno cifras sobre economía, recuperación de empleo, seguridad, desigualdad e inversión pública. 

Sin embargo, algunas de sus afirmaciones son falsas, engañosas o carecen de contexto. A continuación detallamos algunos hallazgos: 

“Se nos cayó la economía pero ya logramos recuperar los niveles previos al COVID. Hoy existen inscritos al IMSS 21 millones 236 mil 866 trabajadores, es decir 623 mil 330 más que antes de la pandemia”  

Calificación: Engañoso

Es cierto que hay un aumento en la cifra de trabajos registrados ante el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) para incluso rebasar la cifra previa a la pandemia.

Sin embargo, especialistas de la organización México, ¿cómo vamos? advierten que este crecimiento es insuficiente, dado el aumento de personas que necesitan incorporarse al mercado laboral, y que aún predomina en el país la informalidad.

“Además de recuperar los puestos perdidos, es necesario generar 100 mil nuevos puestos de trabajo registrados en el IMSS al mes para lograrlo”, señalan sobre los trabajos requeridos para incorporar a los jóvenes.

En cuanto a la calidad de los empleos, en el segundo trimestre de 2022 el 51.7% de los trabajadores no agropecuarios de México tenía un empleo informal. Tasa superior a la observada en el trimestre previo (51.1%).

La tasa de informalidad al segundo trimestre de 2022, según el análisis de México, ¿cómo vamos? con datos del Inegi, es la misma a la observada antes del impacto de la pandemia, el primer trimestre de 2020.

Respecto a la población en pobreza laboral, para el segundo trimestre de 2022 se tuvo un 38.3%, tasa aún superior a lo registrado previo a la pandemia.

“Se estima que hay 49.2 millones de mexicanas y mexicanos que viven en una situación en la que los ingresos laborales de su hogar no son suficientes para adquirir la canasta alimentaria básica para todos sus integrantes, 3.1 millones más que al 1T2020″.

“El propósito no es militarizar”

Calificación: Engañoso

El mandatario mencionó su propuesta de reforma para que la Guardia Nacional quede bajo el control operativo y administrativo de la Secretaría de la Defensa (Sedena).

Dijo que el único afán es que se consolide la Guardia, que no se corrompa, y negó que el propósito sea militarizar.

Esto, aunque en la iniciativa se establecen puntos como el cese de la corporación de 23 mil elementos de la Policía Federal, para que solo haya militares en la Guardia, que no sea requisito renunciar a las Fuerzas Armadas para formar parte de la corporación, y que sea la Sedena la que decida la distribución territorial de los más de 113 mil elementos y su estructura de mandos.

“Se inserta en el punto más alto de la cadena de mando de esta corporación a la institución castrense, diluyendo por entero el carácter civil que mandata la Constitución”, señaló Santiago Aguirre, director del Centro Prodh.

“Se amplían las facultades de la Guardia Nacional respecto de la investigación de delitos y la realización de labores de inteligencia, aunque la asignación de éstas se encuentra impugnada ante la SCJN”, agregó también Aguirre.

Leer: Más militares en sus filas, fuero y control del Ejército: lo que propone el gobierno para la Guardia Nacional

El activista también criticó que con leyes secundarias se busque ampliar el plazo de cinco años que estaba previsto para que las Fuerzas Armadas dejaran sus labores en tareas de seguridad pública.

La iniciativa del presidente tiene como antecedente el aumento en las labores asignadas al Ejército, durante el gobierno de López Obrador, para construcción de obras como el Tren Maya y el aeropuerto Felipe Ángeles, y la vigilancia de las aduanas, entre otras.

“Con datos del Inegi podemos demostrar que hemos reducido el número de homicidios en 2.82 por ciento y en lo que va del año se estima en 10.4 por ciento la disminución”

Calificación: Verdadero

Son correctos los cálculos que mencionó el presidente respecto a la baja en el delito de homicidio doloso.

Se pasó de 36 mil 661 homicidios en 2019 a 35 mil 625 asesinatos en 2021, lo que da una baja de 2.8%, según los datos del INEGI en su actualización más reciente.

Y en cuanto a la cifra de una reducción de 10.4%, esta resulta de comparar los homicidios de enero-julio de 2019 con enero julio de 2022, en este caso, según la información que recopila el Secretariado Ejecutivo.

Si bien los datos son ciertos, especialistas han criticado que esa reducción es aún insuficiente, y que se mantienen registros niveles récord de violencia con más de 35 mil asesinatos anuales de 2018 a 2021.

“Se continúan registrando más de 2 mil homicidios y feminicidios mensuales desde 2016, sin una disminución significativa”, apuntó sobre las cifras hasta julio de 2022 la organización México Unido contra la Delincuencia.

“El secuestro (bajó) en 81 por ciento”

Calificación: Engañoso

Como lo señalamos en esta verificación, la “cifra negra” de casos que no se denuncian y la clasificación imprecisa impiden conocer el impacto real de este crimen.

Sólo son denunciados 1.4 de cada 100 secuestros en México, según estimación del INEGI. En 2018 el secuestro tenía un subregistro de 91.2%; en 2019 pasó a 93.9% y en 2020, con la información más reciente, se ubicó en 98.6%.

Esto sucede también con delitos como la extorsión, el fraude, robo de vehículos y robos en casa habitación.

En cuanto al secuestro, en específico, una revisión a la base de datos del Secretariado Ejecutivo exhibe que ha aumentado la cifra de crímenes que se apuntan en la categoría de “otros delitos que atentan contra la libertad personal”, sin que se cataloguen como secuestros.

Frase: “Sin crecimiento, según el indicador macroeconómico, pero con una mejor distribución del ingreso hemos logrado aminorar la desigualdad y la pobreza”

Calificación: Discutible

Para sostener su dicho el presidente citó la última Encuesta Nacional de Ingresos y Gastos de los Hogares (ENIGH), levantada por el Inegi de agosto a noviembre de 2020. Destacó que mientras en 2018 los más ricos ganaban, en promedio, 18 veces más que los pobres; en 2020 la desigualdad se redujo a 16 veces.

“Los más pobres fueron los únicos que vieron crecer sus ingresos en 1.3%, esto se confirma porque mientras que los hogares del medio urbano perdían a causa de la pandemia 8% del ingreso, en el ámbito rural se registró un incremento del 3.8% ”, presumió el presidente.

El presidente también dijo que “según el CONEVAL en el segundo trimestre este año, el ingreso laboral real por persona se incrementó en 4.8% pues pasó de 2,747 pesos a 2,880 en comparación con el mismo periodo de 2021”.

Esto es verdad, según el informe del poder adquisitivo del segundo trimestre de 2022.

Según la ENIGH, también es cierto que los ingresos trimestrales del 90% de los hogares cayeron en 2020, mientras que en el 10% más pobre aumentaron 1.3%.

Pero vale la pena considerar que la organización México Cómo Vamos destacó que la ENIGH tiene algunas limitantes, como que los más ricos tienden a subreportar sus ingresos. Para compensarlo, se ajusta la distribución de ingresos a partir del Sistema de Cuentas Nacionales del INEGI.

Con ese ajuste se puede calcular de forma más precisa la magnitud de la desigualdad en el país mediante el coeficiente denominado Gini, que en 2018 era de .713, mientras que para 2020 era de .695.

Y si bien es cierto que se sigue percibiendo una reducción en el Gini entre 2018 y 2020, “esta se explica por una caída generalizada de los ingresos en los distintos deciles de ingresos (excepto el decil I con un ligero incremento del 0.4%), donde en el decil X se observa una caída de mayor magnitud”.

Es decir, al reducirse los ingresos de quienes ganaban más como consecuencia de la pandemia, la diferencia con quienes ganan menos se reduce y aparenta una reducción en la desigualdad.

En esta otra nota te contamos que Rodolfo de la Torre, director de Movilidad Social del Centro de Estudios Espinosa Yglesias (CEEY), refirió que con la información disponible hasta el momento no hay elementos para vislumbrar una baja en la desigualdad importante, como consecuencia de políticas del gobierno.

La ENIGH 2020 muestra “fundamentalmente que la desigualdad ha permanecido prácticamente sin cambio y que, pese a los esfuerzos que ha habido en varios frentes, no se ha presentado un efecto realmente significativo en cuanto a la reducción de la desigualdad”, dijo.

Además, para realmente atribuir una baja en la desigualdad derivado de la redistribución del ingreso realizado por el gobierno, hay que considerar el alcance de los programas sociales, que en realidad ha mostrado aumentar las asignaciones para los sectores más ricos y disminuirla para los más pobres, como explicamos a continuación.

Frase: “El principal distintivo del gobierno que encabezo son los programas para el bienestar, orientados a mejorar las condiciones de vida de la población cuya prioridad sin ninguna duda son los pobres”

Calificación: Engañoso

Según las estadísticas más actuales que se tienen disponibles, hasta 2020 las personas más pobres recibían menos apoyos sociales con el gobierno de López Obrador, mientras que los más ricos aumentaron su porcentaje de beneficiarios.

Un análisis de INDESIG refirió que las personas más pobres recibieron durante 2020 el 10% del total asignado en programas sociales, cuando en 2018 habían recibido 18%; en cambio, los hogares más ricos obtuvieron el 7%, cuando antes concentraban solo el 2% .

Como se puede ver en la siguiente gráfica elaborada por INDESIG, con datos de Coneval, de 2018 a 2020 bajó 9% el porcentaje de población considerada pobre que recibió programas sociales; en la categoría Pobre Extremo la disminución fue de 21%; en contraste, para la población catalogada como No pobre, el porcentaje se incremento 7%.

“Es notorio que la inversión pública ha reactivado la industria de la construcción”

Calificación: Falso

El presidente destacó obras como el Tren Maya, el aeropuerto Felipe Ángeles y ciertas carreteras, para destacar una reactivación de la industria de la construcción.

Sin embargo, de los seis sectores productivos que concentran el 62.8% de la actividad económica, todas han recuperado sus niveles prepandemia a excepción del sector de la construcciónel cual tiene un déficit de 7.7%, señaló México, ¿Cómo vamos?

La organización confirmó que, a mayo del 2022, la inversión en este sector se encuentra “significativamente rezagada, lo cual limita las posibilidades de crecimiento en el futuro”. 

“La construcción comenzó a presentar señales de debilitamiento desde el segundo trimestre de 2019. Si bien se encuentra al 91.93% de su nivel pre pandemia, al tomar como referencia el periodo previo a este debilitamiento, el sector se encuentra al 83.4% de lo registrado en el primer trimestre de 2019”, señaló la organización. 

La Cámara Mexicana de la Industria de la Construcción (CMIC) dio a conocer que en marzo de 2022 la inversión aumentó a 3.09 billones de pesos, esta cifra se ubicó aún por debajo de los niveles previos a la pandemia. La Cámara indicó que solo se registró un 0.1% de crecimiento de inversión en este sector en el primer bimestre de 2022. 

“En mayo 2022 se observó un retroceso de (-)1.2% m/m en la Inversión Fija Bruta #IFB que fue correspondido por caídas en sus dos componentes: la construcción disminuyó (-)2.7% y las compras de maquinaria y equipo (-)1.0%”, refirió en agosto pasado el economista y extitular del Inegi, Julio A. Santaella.

“La construcción ha sido el componente de la #IFB que ha mostrado mayor debilidad: disminuyó (-)2.7% m/m en mayo 2022 y de esta forma prolongó su tendencia lateral, (-)12.2% por debajo de su nivel prepandemia (enero 2020)”, agregó.

“Estamos concentrados en crear uno de los mejores sistemas de atención médica universal y gratuita del mundo… Vamos a hacer realidad el derecho constitucional del pueblo a la salud”

Calificación: Engañoso

El presidente López Obrador ha prometido en distintas ocasiones lograr un sistema de salud de primer mundo, sin embargo ha ido recorriendo los tiempos para cumplir su compromiso, señalando distintas situaciones que siguen dificultando el acceso público a medicinas y tratamiento. Y además, durante este año, se ha registrado un subejercicio del gasto en Salud.

Tras el fracaso de la implementación del INSABI, el gobierno apostó por el programa IMSS-Bienestar, cuya activación se da en medio de falta de recursos, dobles funciones y opacidad.

Organizaciones como Cero Desabasto han denunciado que en el país disminuyó el abasto de de medicinas de 2021 a 2022. Por ejemplo, en el IMSS-Bienestar pasó de 74% a 71% en un año, el nivel más bajo registrado en los últimos seis años.

De acuerdo con Andrés Castañeda, coordinador de Cero Desabasto, durante 2022 más de 25% de la demanda de los medicamentos no se ha surtido efectivamente. Según su Radiografía de Desabasto, de 215 millones 518 mil recetas solicitadas al IMSS, se surtieron el 89.7%, 10.3% no surtidas efectivamente y  8.7% fueron negadas.

“Se garantiza como nunca la libertad de expresión y el derecho a disentir”

Calificación: Engañoso

Este año se perfila para ser uno de los más mortíferos para la prensa en México, con 16 periodistas asesinados, al menos 11 de ellos en relación con su labor periodística, según los datos de Artículo 19.

La organización internacional Reporteros Sin Fronteras (RSF) criticó que el presidente López Obrador “no ha emprendido aún las reformas necesarias para frenar la espiral de violencia contra la prensa”.

“La lista de periodistas asesinados en México es espeluznante y parece alargarse inexorablemente sin que el gobierno federal, ni las autoridades locales se hagan cargo de la dimensión del problema, ni tomen decisiones valientes”, señaló Emmanuel Colombié, director de la Oficina de Reporteros Sin Fronteras en América Latina.

RSF también señaló la retórica “violenta” y “estigmatizante” que ha adoptado el presidente y el gobierno federal contra los periodistas. 

“A los que acusan regularmente de promover a la oposición. Cada miércoles el gobierno organiza una sesión de ‘Quién es quién en las mentiras de la semana’, un espacio más en el que se intenta desacreditar a la prensa”, señala.

Según Artículo 19, en promedio en agosto cada 14 horas se registraron agresiones contra periodistas o trabajadores de medios de comunicación en el país.

“En un país donde la impunidad en los crímenes contra periodistas es del 98.1% no se puede hablar de garantías a la libertad de expresión ni información”, señaló la organización.

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