Beneficiarios federales de 50 años y más dan triunfo a Morena en elecciones de 2022

Crédito: Luis Lauro Reyes Rodríguez Facebook

Rolando Herrera / Reforma

 En México este año serán repartidos más de 446,000 millones de pesos a través de 13 programas sociales que abarcan 23 millones de beneficiarios y al 65% de los hogares del país, lo que según expertos, no sólo representa la transferencia de apoyos sino también una capitalización electoral en beneficio de Morena.

Conforme datos de la Secretaría de Hacienda, este año, la suma de recursos que serán entregados en efectivo y de manera directa representa un incremento de 31% respecto de los 340,000 millones de pesos otorgados en 2020.

“El gobierno actual ha sido muy eficaz en la desinstitucionalización de la política social, al atribuírsela no a un derecho que se tiene o a que se vive en un país donde hay ese tipo de apoyos, sino difundiendo la idea que es por la voluntad de una persona por la que se recibe ese apoyo social”, indicó Miguel Székely, director del Centro de Estudios Educativos y Sociales.

La vinculación entre los programas sociales y las elecciones, señaló Gonzalo Hernández Licona, director de la Red de Pobreza Multidimensional, puede observarse en las recientes elecciones en seis entidades (Aguascalientes, Durango, Hidalgo, Oaxaca, Quintana Roo y Tamaulipas), de las cuales Morena ganó en cuatro y en las que las encuestas mostraron claramente que los beneficiarios de programas sociales votaron mayoritariamente por los candidatos morenistas.

“No es que sea una prueba contundente, pero sí apunta a que lo que estoy diciendo tiene sentido, en todos los estados que se tuvieron elecciones el apoyo mayoritario para Morena vino de la población de 50 años y más. Y también de los beneficiarios de programas sociales respecto de los no beneficiarios”, indicó.

El primer programa de transferencias directas que creó López Obrador fue el de pensiones para adultos mayores y lo hizo en 2001, cuando era jefe de Gobierno de la Ciudad de México.

Arrancó en marzo de ese año con una entrega de 600 pesos mensuales a 180,000 personas de 70 años y más que vivían en las zonas catalogadas como de muy alta, alta y media marginación del entonces Distrito Federal.

Ese programa, consideró Hernández Licona, le abrió la perspectiva al hoy presidente del potencial electoral que tenía apoyar a ese grupo poblacional, que ha sido el que le ha sido más fiel en todas sus aventuras electorales y plebiscitarias.

“López Obrador vio hace muchos años que el programa de adultos mayores fue un hitazo en todos sentidos, incluyendo el electoral. La aceptación más grande que tiene es entre adultos y adultos mayores, no de hoy, de hace muchos años, cuando era jefe de Gobierno.

“Por lo tanto, sí sabe él que el programa de Adultos Mayores es un buen ejemplo de cómo ganar voluntades electorales. No es coincidencia que haya subido mucho el monto para adultos mayores, que lo haya expandido, que lo haya hecho universal, por supuesto, atrás de eso hay un tema de bienestar y eficiencia, pero claramente el tema electoral está presente”, apuntó.

En 2007, el gobierno federal, entonces encabezado por el panista Felipe Calderón, retomó el programa lopezobradorista e instrumentó 70 y más, el cual otorgaba 500 pesos mensuales a los adultos mayores, pero acotándolo a aquellos que no recibieran ningún otro tipo de pensión como la del IMSS o el ISSSTE.

Al iniciar el presente sexenio, el programa, ya denominado Pensión para Adultos Mayores, tenía un padrón de 5 millones de beneficiarios a quienes se les otorgaban 1,160 pesos bimestrales, sin embargo, ya en esta Administración se redujo la edad a 65 años y se universalizó a toda esa población por lo que los pensionados se han duplicado, pues ya suman casi 10,000,000 y el monto que se les transfiere cada dos meses es de 3,850 pesos.

Este año, a través del programa de Adultos Mayores serán repartidos 238,000 millones de pesos, en tanto que los otros 12 programas restantes, entre los que están Jóvenes Construyendo el Futuro, Sembrando Vida y Becas para el Bienestar, transferirán 208,000 millones de pesos.

Clara Jusidman, presidenta de Incide Social y quien fue secretaria de Desarrollo Social en la Ciudad de México (1997-2000) durante el gobierno de Cuauhtémoc Cárdenas, indicó que el clientelismo electoral es uno de los déficits históricos del modelo electoral mexicano, pero el lopezobradorismo ha superado a los regímenes anteriores.

“En alguna época había programas de los estados, programas que venían de alguna institución y la gente, los ciudadanos a veces se confundían, no sabían de dónde venían las ayudas. Ese problema, se superó en esta administración, ahora es claramente el señor Presidente el que da esas ayudas con recursos de todos nosotros, porque todos contribuimos al presupuesto, pero él es quien decide a quién le da y a quién no le da”, explicó.

La maquinaria

La entrega por sí sola de ayudas sociales no es suficiente para que el agradecimiento de los beneficiarios se traduzca en un apoyo electoral y de esto pueden dar fe los expresidentes Felipe Calderón y Enrique Peña, consideró Székely.

“Lo que se gastaba en el gobierno de Felipe Calderón al final del sexenio en programas como Prospera, en su momento Oportunidades, era una cantidad históricamente alta y, con todo y todo, perdió el PAN.

“Luego, con Peña Nieto igual, en volumen de recursos de programas sociales era, también, muy considerable, nuevamente ahí el programa Prospera creciendo más que nunca y no ganó el PRI nuevamente”, señaló.

Lo que permite rentabilizar electoralmente los programas sociales a López Obrador, consideró el investigador, es la persuasión de que se trata de apoyos que se otorgan por voluntad de él y que estos se pueden perder si Morena no continúa en el poder.

“No es que sea una relación directa entre gasto en programas sociales y votos, no es nada más que lleguen esos programas sociales a la población, sino que lo identifiquen como que esos apoyos vienen, no necesariamente del gobierno, sino de una persona, personalizar los apoyos y ahí sí, claramente, hay una diferencia en este sexenio, en atribuirle los apoyos directamente al presidente”.

“Y luego hay otro aspecto que también es vital en esto, igual de importante que el anterior, y es el introducir la idea que, dado que es un apoyo que casi se da de manera personal del presidente a la población, si el presidente o Morena no gana ese apoyo se les va a quitar”, indicó.

En la transmisión de estos 2 mensajes, consideró, son muy eficaces los Servidores de la Nación, que es el ejército de 20,000 personas que elabora los padrones, registra a los beneficiarios, hace labor territorial en todo el país y hasta apoya en la logística de las giras realizadas por López Obrador en pueblos y comunidades.

Estos trabajadores, incorporados a la nómina de la Secretaría del Bienestar primero bajo el régimen de honorarios y después como eventuales, en su mayoría formaron parte de la estructura de Morena que trabajó en las elecciones presidenciales de 2018.

Jusidman consideró que la administración de López Obrador no solo usa electoralmente los programas sociales, sino que el gobierno mismo está abocado a esa tarea.

“Yo lo que veo es que todo el aparato de Estado, no solamente los programas sociales, todo el aparato de Estado se está convirtiendo en una gran maquinaria electoral. Por ejemplo, las designaciones de funcionarios, se les nombra no por ser personas expertas en las materias, sino operadores políticos”, señaló.

Deja un comentario

Related Posts
Leer más

Mariana y Samuel: con los niños no

¿A qué juega la pareja que gobierna Nuevo León, cuando extraen a un bebé de cinco meses con un grave problema de salud, para pasar unos días en su casa?… y luego, por supuesto, suben fotos a Instagram.
Leer más

Santiago Nieto, un dolor de Cabeza

Santiago Nieto llegaría a indagar con lupa las finanzas del gobierno cabecista saliente con el objetivo de detectar posibles irregularidades y anomalías, de las que tanto se hablan en los pasillos del Palacio de Gobierno.
A %d blogueros les gusta esto: