La política y el fútbol

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Opinión por Héctor Garcés

‘Ningún político con ambición puede adoptar una postura neutral frente al fútbol’, escribió el periodista alemán Thomas Kistner en su libro ‘FIFA Mafia’, subtitulada como ‘la historia criminal de la organización
deportiva más grande del mundo’.

Es cierto: todo político ambicioso y oportunista quiere ganar simpatías a través del deporte que más rating genera en todo el mundo. Los políticos quieren obtener la aprobación ciudadana y los directivos del fútbol, los dueños del balón, la gente del pantalón largo, se prestan, siempre y cuando haya mucho dinero de por medio, a hacerles el juego.

Cuando México quiso mostrarse como país exitoso durante la etapa del ‘desarrollo estabilizador’, logró tanto la organización de la Olimpiada de 1968 como la Copa del Mundo de 1970, los dos máximos eventos deportivos del orbe.

Sin embargo, los Juegos Olímpicos se realizaron bajo la sombra del luto por la matanza de estudiantes en la Plaza de las Tres Culturas en Tlatelolco, una plaza convertida en siniestra y sangrienta piedra de sacrificio.

Dos años después, condenado por la historia y por el pueblo como el responsable de aquella matanza estudiantil, Gustavo Díaz Ordaz fue abucheado por más de cien mil personas en la inauguración del Mundial México 70 en el estadio Azteca.

La dictadura militar de Argentina quiso ocultar la desaparición de cientos de jóvenes opositores al régimen con la Copa del Mundo de 1978. Incluso, de manera sospechosa, la selección albiceleste se alzó con el campeonato.

El ambicioso dictador y general Jorge Rafael Videla trató por todos los medios de conseguir el aval del pueblo argentino con la fiesta y la pasión futbolera. Sin embargo, jamás lo logró. Fue repudiado y encarcelado con el regreso de la democracia. Moriría en prisión en 2013.

La Rusia de Vladimir Putin organizó el Mundial más reciente, realizado en 2018. Su objetivo: promover la imagen de un país que recupera su nivel de potencia global tras el derrumbe de la Unión Soviética 27 años antes.

El oso ruso alcanzó la sede mundialista por medio de una compleja red de sobornos en los que intervino, como enlace, el multimillonario Roman Abramovich, entonces dueño del equipo inglés Chelsea. Eso desató la furia de Inglaterra y de Estados Unidos. Una investigación terminaría con el reinado del corrupto Josehp Blatter y sacudiría a la FIFA, la que operaba como una auténtica organización delictiva.

Por supuesto, en la Liga Mexicana de Fútbol existen múltiples historias de la complicidad entre los equipos de fútbol y los políticos ambiciosos que llegan al poder y quieren obtener a toda costa la aprobación de los ciudadanos.

La fórmula es sencilla y se repite con suma frecuencia: una franquicia futbolera, que servirá como recurso propagandístico, es ofrecida a un gobierno estatal para instalarse en una ciudad y, de esa forma, vincular un supuesto éxito deportivo con la imagen gubernamental.

Claro, se necesitan decenas de millones de pesos para que opere un equipo. Las nóminas son altísimas en la Primera División. Si no es posible una escuadra en el máximo circuito, existe algo más ‘económico’: un equipo en la Liga de Expansión o Liga de Desarrollo de México.

Ese fue el caso del TM Fútbol Club, propiedad del Grupo Orlegi. Justo hace seis años, en abril de 2016, cuando Tamaulipas se encontraba en un periodo de campaña electoral, los dueños del Santos Laguna decidieron invertir en el Tampico-Madero, con el supuesto propósito de ascenderlo a la Primera División.

En ese momento, ya se perfilaba el triunfo de Francisco García Cabeza de Vaca en las urnas. Después, siendo gobernador electo, en una visita a la zona sur, el panista confirmaba que apoyaría la incursión del Grupo Orlegi en Tampico.

Lo que no se sabía con exactitud era la cantidad con la que el gobierno del estado apoyaba a los propietarios de la franquicia futbolera: 50 millones de pesos anuales. Esa cifra fue revelada ayer en un reportaje de investigación realizado por el periodista Carlos Manuel Juárez, en el medio digital ‘Elefante Blanco’.

Ahora, cuando está por concluir el sexenio de ‘los vientos del cambio’ y en pleno proceso electoral, el consorcio deportivo que preside Alejandro Irarragorri anunció la desaparición del TM Fútbol Club.
El tiempo de vida del equipo fue exactamente de seis años. Duró un sexenio político. Con información sobre lo que va a suceder en Tamaulipas el próximo 5 de junio, es decir, la llegada de la Cuarta Transformación y de la austeridad republicana al estado, el inversionista decidió llevarse su equipo a otra parte.

Es muy lamentable que los ‘inversionistas’ del fútbol lleguen a una plaza con la sola idea de hacer negocio con el gobierno estatal en turno, en vez de apostarle en serio a la creación de una marca y una identidad que apasione a los aficionados.

También es vergonzoso que un gobierno estatal otorgue tantos millones de pesos a los empresarios del fútbol, quienes, como lo hemos visto, no tienen cariño alguno por una camiseta y menos por una ciudad, sino que solo tienen el interés de llevarse la mayor cantidad posible de dinero a sus bolsillos.

Américo proyecta un gobierno participativo

En una entrevista que concedió a los periodistas Javier Alatorre y Ana María Lomelí, el candidato de la coalición Morena, PT y Partido Verde, Américo Villarreal, afirmó que aunque tiene confianza en los resultados de las encuestas que lo dan como el próximo ganador de la elección, seguirá trabajando todos los días para obtener el voto de los ciudadanos.

Durante la charla con los conductores de un noticiero de El Heraldo Media Group, el doctor dijo que proyecta encabezar un gobierno participativo, es decir, un gobierno que estará en estrecha colaboración con los distintos sectores de la sociedad civil.

Una de sus principales tareas como gobernador, dijo Américo Villarreal, será generar oportunidades laborales a los jóvenes, a fin de que ingresen a la economía productiva una vez que concluyan sus estudios.
Américo Villarreal, quien se perfila para ganar la gubernatura del estado el próximo 5 de junio, estuvo ayer en Villa de Casas y hoy visitará Jiménez y Jaumave.

Y para cerrar

Arturo Diez, candidato de Movimiento Ciudadano a gobernador, estará en la frontera tamaulipeca en los días que restan de la semana. Visitará Nuevo Laredo, Reynosa, Valle Hermoso y Matamoros.

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