Vía libre para la guerra sucia

Catalejos

Opinión por Miguel Domínguez Flores

A partir de este miércoles, los precandidatos por la gubernatura de Tamaulipas podrán acercarse a las instalaciones del Ietam para formalizar su registro como candidatos, y si no hay cambios de última hora, será el domingo cuando todos cumplan con el ritual.

Entran así a la etapa final de planeación de cara a una campaña constitucional que se pronostica áspera, muy densa si consideramos que aún no comienza formalmente, y ya subió la intensidad de la guerra sucia.

Misiles van y vienen de una trinchera a otra, sin que ninguna autoridad muestre interés -o capacidad- en poner orden. Del férreo cuestionamiento, entendible y hasta deseable en una contienda democrática, con mucha facilidad se está pasando un pantano de agresiones verbales y difamaciones que pueden configurar delitos.

Si el árbitro electoral, siempre presto para revisar con ojo clínico lo que publican los medios de comunicación tradicionales, pusiera el mismo empeño en buscar de dónde sale la guerra sucia que inunda las redes sociales, quizás podríamos aspirar a una elección más limpia.

El INE, el Ietam, y cualquier otra autoridad involucrada, están a tiempo de interesarse en el asunto; el desarrollo de las campañas y un desenlace positivo el 5 de junio, dependen en buena medida de ello.

Sobre los árbitros

La sesión del Tribunal Electoral de Tamaulipas realizada el sábado volvió a evidenciar la profunda división que existe entre los magistrados, que va mucho más allá de una discrepancia de opiniones.

El tratamiento que han dado a la impugnación de Maki Ortiz contra la selección del precandidato de Morena terminó por enfrentar a dos bloques bien definidos.

Por un lado, la magistrada presidenta, Blanca Hernández Rojas, quien ha tenido a su cargo el desarrollo de los proyectos, y la magistrada de menor antigüedad, Gloria Reyna Hagelsieb; y por el otro los dos magistrados que habían sido “cortados” por la legislatura anterior del Congreso del Estado, y que fueron reincorporados por el Tribunal Federal: René Osiris Sánchez y Edgar Arroyo Villarreal. En medio, a veces de un lado y a veces del otro, el magistrado Edgar Danés Rojas.

El más reciente fallo sobre el caso Maki despertó otra durísima discusión: Sánchez y Arroyo, que ya habían advertido que la resolución anterior iba a ser revocada, volvieron a reprobar la propuesta de la presidenta, porque insistieron, vuelve a evitar una discusión a fondo del asunto, y abre una vez más la puerta para una nueva corrección de la Sala Superior.

Lo que se cuidaron mucho de no decir explícitamente pero insinuaron en sus turnos a la voz, es que les parece sospechoso que de nueva cuenta se haya votado por evitar ir al fondo del reclamo, lo que en su opinión ocasionará un nuevo ir y venir de impugnaciones a unos días de que inicie la campaña constitucional.

Sobre el AIFA

El aeropuerto internacional “Felipe Ángeles”, inaugurado ayer, no es la séptima maravilla de la ingeniería civil o las obras públicas mexicanas, pero tampoco es una “central avionera”, como muchos la han bautizado.

Como en tantos otros temas de la vida nacional, el aeropuerto ha suscitado un debate que no conoce de matices.

En estos tiempos de polarización, quizás lo más prudente sea esperar a que el tiempo califique si éste proyecto emblemático de la 4T resulta de utilidad o si se confirma como un capricho presidencial.

Deja un comentario

Related Posts

Suscríbete a nuestro boletín

A %d blogueros les gusta esto: