Mario Delgado se acerca a Sheinbaum

Delgado, Martí Batres, Sheinbaum y López Obrador tras la victoria electoral de la elección presidencial. Crédito: Mario Delgado Facebook

El Kiosko

Opinión por Héctor Garcés

Durante la celebración del tercer aniversario del histórico triunfo de Andrés Manuel López Obrador que le permitió llegar a Palacio Nacional, un hecho vino a modificar la correlación de fuerzas en la carrera por la sucesión presidencial de 2024.

Ese día, el primero de julio del año pasado, en el Auditorio Nacional de la Ciudad de México, justo cuando comenzó a dar su discurso, Mario Delgado fue abucheado por los grupos radicales morenistas que dominan la escena política de la capital del país.Visiblemente nervioso, inquieto ante la presión ejercida por la mayoría de los asistentes, el presidente nacional de Morena titubeó e, incluso, se equivocó ante el micrófono.

Cuando los gritos de ‘¡renuncia! ¡renuncia! y los de ‘¡fuera! ¡fuera!’, comenzaron a arreciar, Claudia Sheinbaum, anfitriona del evento en su calidad de jefa de Gobierno de la Ciudad de México, se levantó del presidium, se dirigió hacia Mario Delgado y se colocó justo detrás de él en señal de franco respaldo a su gestión.

Al ver que Claudia Sheinbaum, con un gesto de firme apoyo político, cobijaba al dirigente nacional del partido, el resto de los personajes que se encontraban en el presidium se levantaron de sus asientos e hicieron lo mismo que la jefa de Gobierno: respaldaron y aplaudieron a Mario Delgado. Ahí, detrás del presidente nacional de Morena, estaban Citlalli Hernández, secretaria general del Comité Ejecutivo Nacional del partido; y los gobernadores Cuitláhuac García, de Veracruz; Layda Sansores, de Campeche; y Adán Augusto López Hernández, entonces mandatario de Tabasco y hoy secretario de Gobernación, entre otros.

A partir de entonces, tras recibir los abucheos y los chiflidos de los grupos radicales morenistas y, a la vez, sentir el apoyo de la consentida del más alto mando de la 4T, el dirigente nacional del partido comenzó, en el plano político, a acercarse a la jefa de Gobierno de la Ciudad de México.

En esa ocasión, en contraste con la dura presión que vivió Mario Delgado, Claudia Sheinbaum fue vitoreada con el grito de ‘¡presidenta! ¡presidenta!’…Tiempo después, en septiembre de 2021, el dirigente nacional de Morena declaró a la prensa que la mujer que gobierna la capital del país era una carta fuerte para ser la candidata guinda a la presidencia de la república.

Eso no fue todo: al asistir en diciembre del año pasado como invitado especial al Tercer Informe de la jefa de Gobierno de la Ciudad de México, Mario Delgado volvió a tener palabras de elogio para la dama que lleva las riendas capitalinas.

‘La jefa de Gobierno está transformando la ciudad’, enfatizó el presidente nacional de Morena con una declaración de firme respaldo a la conducción de Claudia Sheinbaum.

Lo que llama la atención de este acercamiento de Mario Delgado con la dama que, hasta donde se percibe, es la favorita del presidente Andrés Manuel López Obrador para quedarse con la anhelada candidatura presidencial de la 4T en 2024, es que el dirigente partidista siempre jugó con el equipo político de Marcelo Ebrard.

Mario Delgado fue asesor de Marcelo Ebrard cuando éste despachaba como secretario de Desarrollo Social en el gobierno capitalino de López Obrador.

Cuando Marcelo Ebrard ganó la Jefatura de Gobierno de la Ciudad de México en 2006, Mario Delgado fue designado secretario de Finanzas, un cargo sumamente estratégico. A partir de entonces, la carrera política de Mario despuntó.

Posteriormente, cuando Marcelo intentó darle un decidido impulso a Mario Delgado para que fuera su sucesor en la capital del país, lo nombró secretario de Educación.

Sin embargo, Miguel Ángel Mancera, gracias a una buen manejo de la Secretaría de Seguridad Pública y a una exposición mediática que fue en ascenso, alcanzó la nominación de la alianza de izquierda integrada, en ese entonces, por el PRD, PT y Movimiento Ciudadano.

Mario Delgado recibió un premio de consolación: la candidatura a senador. Tras ganar la elección con relativa facilidad, llegó a la Cámara Alta para, desde ahí, defender siempre a capa y espada a Marcelo Ebrard, quien, durante el sexenio de Enrique Peña Nieto, fue ‘perseguido’, entre otras cosas, por las irregularidades detectadas en la construcción de la Línea 12 del Metro.

Después de un virtual exilio, Marcelo regresó a México para apoyar la campaña presidencial de Andrés Manuel López Obrador en 2018. En ese proyecto, Mario Delgado fue postulado como candidato a diputado federal por uno de los distritos de la Ciudad de México y obtuvo el triunfo en las urnas.

Recomendado por Marcelo Ebrard, en alianza estratégica con Ricardo Monreal, Mario Delgado fue designado, por la vía de las encuestas (es decir, con la bendición lopezobradorista), presidente nacional de Morena a finales de 2020.

Sin embargo, año y medio después, cuando ya corre el 2022, Mario Delgado se ha alejado de Marcelo Ebrard para acercarse de manera paulatina pero cada vez más sólida a Claudia Sheinbaum, en un movimiento que confirma que la jefa de Gobierno de la Ciudad de México es la favorita para ser la candidata de Morena a la presidencia de la república en 2024.

Y para cerrar


Cuando Américo Villarreal recibió la bendición presidencial para ser el candidato de Morena a la gubernatura de Tamaulipas con aquella fotografía que se tomó junto a Andrés Manuel López Obrador en el patio central de Palacio Nacional, el senador tamaulipeco se tomó, ahí mismo, minutos después, otra relevante y significativa foto con Claudia Sheinbaum.

Desde la perspectiva política de Palacio Nacional, el 2022 está ligado directamente con el 2024. De eso no hay ninguna duda.

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