Iberdrola peleará por sus plantas en Altamira y Pesquería

La Central de ciclo combinado en Altamira V. Crédito: Iberdrola

Redacción EB

El departamento legal de Iberdrola prepara para una batalla en tribunales mexicanos y, posiblemente en tribunales internacionales, en caso de no resolverse el permiso de su central “Dulces Nombres”, en Pesquería, y no renovarse el que tiene en Altamira.

“La empresa no tiene miedo de llegar hasta las últimas consecuencias, incluso a un arbitraje internacional, en donde están seguros ganarían. La posición interna en la compañía es que no van a vender las plantas, por lo que si CFE y el gobierno piensan que con trabas regulatorias fuera de la ley los van a amedrentar se equivocan; (Iberdrola) es una empresa muy grande y detener una planta en México no los afecta”, reveló una fuente al medio El Norte.

Ayer, grupo Reforma publicó que la Comisión Reguladora de Energía (CRE) se ha rehusado a modificar el permiso de autoabastecimiento a generación para las unidades 3 y 4 de la central “Dulces Nombres”, que tienen una capacidad conjunta de 500 megawatts y cuyo contrato de interconexión legado vence a finales de este mes.

La capacidad, que corre riesgo de ser apagada el próximo 1 de febrero, representa el 4.7 por ciento de los megawatts que la española tiene en el país, que es de 10 mil 673 megawatts, y sólo el 0.9 por ciento de la capacidad instalada a nivel global, de 53 mil 073 megawatts, de acuerdo con cifras de la compañía.

El impacto sobre los ingresos de la compañía se encontrarían en una proporción similar, con lo que Iberdrola cuenta con la capacidad financiera para aguantar en el caso de que la situación no sea solucionada en el corto o mediano plazo, de acuerdo con la fuente.

“Estas medidas pueden considerarse como una expropiación indirecta y con esto no sólo se está afectando a capitales españoles, alrededor del 75 por ciento del capital de Iberdrola corresponde a fondos internacionales y específicamente el 40 por ciento a estadounidenses”, expuso la fuente.

De acuerdo con permisos de la CRE, sólo una central de Iberdrola en el país, en Tamaulipas, la cual tiene una capacidad instalada de 150 megawatts, podría enfrentar una problemática similar a la de “Dulces Nombres”, dado que su contrato de interconexión vence en septiembre de este año.

Mientras que el resto de los permisos de Iberdrola enfrentan vencimientos a partir del 2027. Sobre las 455 empresas que son socias de Iberdrola en el permiso de autoabastecimiento y que podrían dejar de recibir suministro, la fuente explicó que la compañía española estaría protegida por una cláusula de fuerza mayor ante posibles reclamos.

Consultado al respecto, el departamento de Comunicación de Iberdrola rehusó emitir alguna postura sobre el tema. La inversión en las unidades 3 y 4 de “Dulces Nombres”, inauguradas en el 2002, fue de unos 300 millones de dólares.

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