Periodismo con mayor impulso

La presentación del libro “Yo si te conozco”. Crédito: Daliri Oropeza

Microfilme postal


Opinión por Daliri Oropeza (@Dal_air)

Vi pasar las memorias de mi vida en menos de un minuto. Estaba en la carretera, manos al volante, con dos colegas periodistas, rodeados por cinco personas con armas largas, todos jóvenes, hombres, parecían uniformados, gorras negras, con el porte de los nahuas de la costa norte de Michoacán. Apuntando, nos pidieron con insultos las cámaras. ¿Qué es lo que querían que no se supiera?

Viajábamos por la carretera desde Santa María Ostula en caravana junto con otros colegas periodistas. Documentamos el mitin de la entonces precandidata a la presidencia Marichuy, pues fue un visita importante al pueblo donde ejercen su propio gobierno y formaron la policía comunitaria que ha frenado el extractivismo minero y la violencia de los grupos del crimen organizado. Una lucha ganada por la autonomía. 

El impacto de ver mi vida en tal nivel de riesgo, siendo periodista freelance, me marcó las sensaciones. Desde entonces, 23 de enero del 2018, no fui del todo consciente del daño que eso causó en mí. Tuve pesadillas, paranoias en el metro después del ataque, hipersensibilidad, depresión por años. Sin enmendar en lo que me sucedía.     

Las primeras en alertar fueron las colegas de la Red de Periodistas de a Pie, a la cual me sumé. Al cubrir cuestiones de pueblos y periferias pensé que no estaba en riesgo, no escribía necesariamente sobre crimen organizado o corrupción. Pero en México, las condiciones del ejercicio periodístico están marcadas por la vulnerabilidad, la precariedad, la falta de recursos, la soledad, el silencio obligado y la ambigüedad entre los poderes legales e ilegales. O supeditadas a cubrir agendas de las élites políticas y económicas.

Tres años después, la Red PdP abrió la posibilidad de realizar el Programa de Acogida Temporal en Barcelona de la organización Taula per Mèxic, en el cual participé los últimos tres meses del 2021, del cual significa para mí la posibilidad de exigir justicia comenzando por la sanación propia.

Es un programa integral con cuatro áreas: salud, salud psicosocial, formación e incidencia política. Al realizarlo pude observar de lejos la situación en la que nos encontramos las y los periodistas, en particular quienes ejercemos un oficio independiente y las más vulnerables que lo hacen desde los estados. 

La cuestión de los cuidados en el periodismo ha sido impulsada principalmente por mujeres, quienes han visto en la formación y en las Alianzas de medios una fortaleza para hacer periodismo de derechos humanos. En eso ha sido pionera la Red PdP. Tuve la oportunidad de realizarlo con mi compañera, ahora amiga, Marlene Martínez de Lado B. 

La Taula per Mèxic es una organización que se ha vuelto referencia en Catalunya y en una dimensión importante en el Estado Español, y un poco más discreta a nivel europeo sobre el devenir de la situación política y social en México. De eso da cuenta Arturo Landeros, coordinador del Programa “Barcelona Protege a Periodistas de México”.

“Pensamos en un espacio de refugio, de respiro para personas defensoras de derechos humanos, nace autogestionado. Aunque después de la visita de Gerardo Pisarello y Davir Llistar del Ayuntamiento de Barcelona a México en 2014, regresan alarmados por la situación y nos buscan. En esta búsqueda de acciones concretas, en una primera alianza nace el Programa de Acogida para periodistas, siendo su plataforma la Asociación por la Paz y los Derechos Humanos Taula per Mèxic, quien elabora el programa”, cuenta Landeros. 

Desde su fundación en 2016, las integrantes investigaron sobre la metodología de acogida, se hermanaron con otras organizaciones y programas en España y también en México. Con el Ayuntamiento de Barcelona, comenzó formalmente el Programa gestionado por la Asociación Taula per Mèxic en 2017 con el cual han acogido a 15 periodistas.

La Taula, además de los programas de cooperación y de acogida, es escaparte de investigaciones sobre los temas de empresas transnacionales en México, Derechos Humanos y ha evolucionado también a ser elemento de análisis y transmisión de información intercontinental. Hay organizaciones de toda la región que les consultan sobre temas de coyuntura, sobre todo violencia, inseguridad o megaproyectos e incluso piden su asesoría. Ahora además del programa de acogida de periodistas, también cuentan con uno para defensores del territorio.

En su página aseguran que “el objetivo es la protección y atención integral de personas amenazadas por el ejercicio de su labor como defensores y defensoras de derechos humanos, de tierra y territorio, y medioambientales durante su estancia temporal en Cataluña y al retorno a su país de origen… un espacio de respiro donde, a la vez que se visibiliza e internacionaliza su causa. Se pretende promover y consolidar una red con colectivos e instituciones Catalunya-México”.

El acompañamiento integral, impulsado por la Dirección de Justicia Global y Cooperación Internacional del Ayuntamiento de Barcelona, también contempla alojamiento y manutención. En la parte formativa tiene una clase con el periodista catalán Xavi Giro que aborda cuestiones de Periodismo de Paz, y cómo crear estrategias para continuar con la labor en condiciones seguras, o para poder alejarse de una situación de tensión. 

“Es gratificante la oportunidad de que la gente que pueda pueda ver disfrutar así la vida, es una sensación única. Ver que las cosas pueden ser de otra manera. Como los cambios de salud, hay quien vino con problemas físicos muy severos y regresó más estable. O el taller de Xavi Giro sobre Periodismo de Paz, que les ayudó a retomar la pasión por el oficio, pues cuando llegaron lo querían dejar”, cuenta Arturo, quien asegura que es también satisfactorio ver cómo se perfila esta red de periodistas que han hecho el programa.

La parte psicosocial fue la que más necesitaba. El acompañamiento con Wara Revollo, Marina Romina e Iratxe Sesma fue fundamental para el fortalecimiento de salud física, mis emociones, sentimientos, pensamientos y relaciones personales y dejar atrás la inseguridades, miedos, enojos, dolores estancados, enojos acumulados, a los que estamos expuestas como periodistas.

En lo personal, participar en el programa me permite hacer periodismo con mayor impulso. Al tener la posibilidad de sanar y reflexionar a la distancia sobre el ejercicio periodístico ahora cuento con más herramientas para tener confianza en lo que reporteo, en lo que publico. Regreso a publicar en Pie de Página, junto con mis compañeras que tanto quiero y admiro, con una gran voluntad de impulsarnos a todas.

**La convocatoria para el programa “Barcelona Protege a Periodistas de México” estará adjunta el 6 de enero en este espacio.

Libro Yo si te conozco: https://www.taulapermexic.org/libro-te-conozco-voces-acompanan/ 

Daliri Oropeza. Botas llenas de Tierra. Tejedora de relatos. Narro sublevaciones, grietas, sanaciones, Pueblos. #CaminamosPreguntando De oficio, periodista. Maestra en Comunicación y cambio social. #Edición #Crónica #Foto #Investigación

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