Puerto Fotográfico: la memoria y el regreso a la tradición

Por Roberto González Elizalde

En una época donde capturar una imagen con un celular es de lo más sencillo e inmediato, Alondra García decidió regresar al procedimiento tradicional: el empleo de película, de químicos, de ampliadoras y otros instrumentos considerados en desuso en el proceso de plasmar una imagen fotográfica. Y, por si fuera poco, emprendió un proyecto de retratos…en pleno periodo de aislamiento social.

Porque, como a todos, la pandemia desajustó los planes de Alondra, quien entonces se encontraba desarrollando Puerto Fotográfico un registro contemporáneo de creativos del entorno urbano tamaulipeco con el que resultó beneficiaria del Programa de Acciones Culturales Miltilingües y Comunitarias (PACMyC).

“Llegó la pandemia; tuve que esperar un poco. Por ahí de mayo o junio pensé que era el momento de concluir con el trabajo; pero recibí muchas negativas de los adultos mayores”.

Sin embargo, García concretó su trabajo y en diciembre del año pasado presentó un video donde explica las características del proyecto y por qué decidió emplear la fotografía análoga. En esta exposición virtual se mostró una selección de los retratos realizados. Rostros conocidos del ámbito cultural porteño: la poeta Gloría Gómez en el Instituto Regional de Bellas Artes, el maestro Juan López en la Casa de la Cultura, el pintor Silvestre Sánchez preparando un cuadro.

Los retratos, que equilibran lo directo de la toma con la calidez y cercanía obtenida del retratado, llegaron hasta los ojos de Kodak Professional, que en su cuenta de Instagram dedicó una publicación a la serie de la fotógrafa tampiqueña al que acompañó el siguiente texto:

“Las piezas creadas con una cámara Mamiyaflex, una película 400 TX en formato medio [logran] en el espectador crear una conexión con el artista y el entorno en el que se desenvuelve”.

Para llegar al Puerto Fotográfico
“No es el primer catálogo de artistas tamaulipecos que existe, pero sí es un registro nuevo. Además busca recuperar una tradición fotográfica que implica un procedimiento manual de revelado e impresión, hecho todo en blanco y negro; mi intención era retomar el proceso analógico, un rescate de esta técnica”, explica Alondra en videollamada.

Alondra García lleva cerca de veinte años como fotógrafa profesional. Incluso indica que pertenece a una de las últimas generaciones que en la universidad pasó por la experiencia de revelar fotos en un cuarto oscuro. Desde 2013 ha volcado su obra personal a continuar trabajando la técnica analógica.

“En Tampico ya no hay lugares donde revelen película. En el país quedan pocos laboratorios, quizá esto me movió a conseguir químicos y adecuar mi estudio para poder revelar”.

Otra de las finalidades de Puerto fotográfico es que este registro esté al alcance del público. Consciente de que en ocasiones las instituciones o los medios requieren fotos de artistas, Alondra señala que está preparando un archivo digital de acceso libre para que puedan ser reproducidos libremente. Sin embargo, advierte alarmada, todavía quedan muchos negativos que respaldar.

“Yo salía a tomar las fotos con tres cámaras, una de formato TLR (de objetivos gemelos, dice Wikipedia), con película de formato medio; otra cámara de 35mm -las dos usan una película distinta-; y otra cámara digital. Así que tengo archivo a color así como en blanco y negro, en película y en formato electrónico. Tiré casi 3 rollos por cada artista, son muchas fotos; me rebasa”.

Entre tímidos y desenvueltos
Escritores, directores y actores de teatro, artistas visuales, promotores culturales quedaron retratados. Entre miradas decisivas y otras esquivas, se les ve en sitios diversos, casas, estudios. Alondra señala que con cada uno de ellos se discutió cuál sería el mejor espacio dónde tomar las fotos, ya que de antemano la opción de sesiones en estudio fueron descartadas.

“Era lo más fácil, poner un fondo y unas luces, pero eso ya se ha hecho. Tengo referencia de otros catálogos hechos en el estado y preferí hablar con los artistas y dejarlos que eligieran el lugar donde se sintieran mejor, que les fuera significativo; algunos eligieron puntos de la ciudad, otros salen en sus casas”.

En un inicio, García tenía planeado retratar a cuarenta artistas. Pero la jornada de sana distancia se interpuso. Muchos de los creadores, varios de ellos de la tercera edad, declinaron la invitación a ser fotografiados. Entonces comenzó con los más jóvenes: los muralistas Serek y Othem, que integran Duo Tag; y Josue Picazo, cronista de Tampico. Hasta que juntó casi 30 retratados.

“Es un buen número, pero creo que me faltó gente; espero, en algún momento que la pandemia se calme, retomar y sacarle fotos a los que quedaron pendientes”.

Al preguntarle quién fue el más difícil de fotografiar, el más vanidoso o el más sonriente, sólo se ríe y no menciona nombres. Pero sí afirma que aquellos más familiarizados con foros y escenarios resultaron los más fáciles de retratar. “Por ejemplo, con gente de teatro no batallé, pero pintores y escritores de repente no sabían qué hacer al momento de tomar la foto; ellos eran más tímidos”.

En 2020, Alondra García recibió el primer lugar del concurso de fotografía Nacho López, uno de los certámenes más destacados de esta disciplina organizado por el ayuntamiento de Tampico. Ganó en la categoría de serie fotográfica con la obra con una serie de nombre Madre oculta, un trabajo que elaboró junto a su madre. Consistía también en retrato; también en análogo. El tiempo y la memoria aparecen constantemente en su obra.

“Me interesa el registro del tiempo así como las marcas del tiempo en las personas; me gusta mucho el retrato y las emociones de las personas”.

De la serie Madre Oculta (2020), de Alondra García.

Los rollos olvidados
Alondra se mantiene muy activa en Instagram, red social donde comparte con regularidad muestras de su trabajo personal. Durante el año pasado, además del Puerto Fotográfico, realizó una serie de entrevistas a fotógrafas como Yolanda Andrade, Yvonne Venegas o Andrea Murcia, por mencionar algunas de las casi treinta conversaciones reunidas. “Pude hablar con gente que nunca me hubiera imaginado; creo que de algo valió estar tanto tiempo encerrados en casa”.

En diciembre del año pasado llegó el primer contacto con Kodak, la legendaria empresa que desde hace un tiempo promueve con empeño el regreso hacia el proceso químico y el uso de carretes entre fotógrafos.

“En diciembre me contactaron de Kodak; son gente muy amable. Me escribieron un día porque querían publicar una de mis fotos en su cuenta de Instagram. Y a partir de ahí han compartido fotos mías en su cuenta”.

Durante este intercambio de mensajes con los encargados de redes sociales del emporio fotográfico, García les contó de Puerto Fotográfico y se mostraron interesados. A inicios de abril de este año salió una publicación donde se resume brevemente en qué consistió su proyecto, además de que se identifica a cada uno de los artistas y la disciplina a la que se dedican.

“Me tiene muy sorprendida de que se hayan fijado en mi trabajo, es una oportunidad muy grande. Se siente bonito”.

De momento Alondra García está concentrada en sus clases y talleres, adaptándose a la enseñanza a distancia. Pero también, partir de que se difundió el que ella revela película fotográfica, han sido constantes las consultas que le hacen para rescatar carretes que habían sido arrumbados en el cajón de la obsolescencia tecnológica.

“Han venido a buscarme. Llegan con bolsas con cinco, seis rollos, me dicen: ahí lo que se pueda rescatar… Y bueno, les estoy ayudando, tengo pendientes como casi cien rollos; tal vez ahí se pueda desarrollar otro proyecto, rescatar estas fotos de la comunidad”.

Cámara y rollos del Puerto Fotográfico.

Deja un comentario

Related Posts
A %d blogueros les gusta esto: